Regulación de calefacción: ahorro de dinero y gas

"Prepare un trineo en verano y un carro en invierno", dice el famoso proverbio ruso. En pleno verano, es hora de pensar en cómo crear condiciones cómodas y sobrevivir a las heladas de invierno. El rápido aumento de los precios de la energía es un incentivo adicional para buscar opciones para ahorrarlos. El regulador de temperatura es un dispositivo autorregulador que le permite mantener una temperatura determinada en la habitación. Su diseño incluye una llave de paso y una cabeza térmica (elemento termostático). La eficiencia energética del controlador de temperatura depende directamente de la velocidad de reacción del cabezal térmico. El período de tiempo necesario para encender el dispositivo con llenado de condensación de gas puede ser de aproximadamente 15 minutos, la reacción del elemento termostático electrónico es casi instantánea.

Durante la instalación, en primer lugar, se instala la válvula de cierre, se conecta la tubería de suministro y se realiza un control preliminar. Una cabeza térmica, que determina la cantidad máxima de calor emitida por el radiador, se instala al final. Limita la cantidad de refrigerante que pasa a través del radiador y, por lo tanto, reduce la generación de calor. La temperatura del aire se reduce al valor deseado.

Por ejemplo, si una parte de la casa está ubicada en el lado sur, entonces recibe calor de la radiación solar, es decir. La pérdida de calor se reduce por la luz natural. Debido a esto, el termostato de la parte sur alcanzará la temperatura establecida más rápido y bloqueará el flujo de refrigerante al radiador. Gracias a esto, parte del sistema de calefacción se apagará, y el área restante en la parte norte de la casa recibirá calefacción adicional. Por lo tanto, el termostato del radiador proporcionará diversas condiciones térmicas en diferentes áreas de la habitación, el ajuste de los indicadores de temperatura sin intervención humana.